martes, 18 de mayo de 2010

LA SECUOYA GIGANTE


     Despacho del coronel Douglas al teniente Torrey destinado en Fort Alamosa (Colorado):
     -“El pasado 16 de mayo, el anciano jefe lakota Whasicum y veintiuno de sus guerreros robaron caballos y escaparon de la Reserva Standing Rock. Tiene usted el deber de perseguirlos, encontrarlos, capturarlos y reintegrarlos de nuevo a la reserva. Utilice para ello el número de hombres y la fuerza que considere necesaria”.

     El teniente Torrey no solo conocía al jefe Whasicum sino que además le respetaba y admiraba por lo que llevar a buen término la misión encomendada no iba a resultar una tarea fácil, pero las órdenes y el cumplimiento del deber están siempre por encima de las consideraciones personales.

     “Dieciocho días llevamos tras la pista de los fugados. Hemos atravesado las Montañas Rocosas, el gran desierto de Arizona, pero siempre los exploradores Pawnee han seguido sin complicaciones el rastro de los evadidos. Parece como si deliberadamente nos marcaran el camino que debemos seguir. Y ahora estamos aquí al pie de las Montañas Blancas, acampados en el mismo lugar en que los indios acamparon la noche anterior. Uno o dos días a lo sumo, para alcanzarlos, pero temo que no se dejarán coger vivos”.

     -“Mi teniente, los exploradores han encontrado los caballos. Están en la entrada de un umbroso bosque donde destaca un grupo de árboles de colosales dimensiones, pero no hay ni rastro de los guerreros. Además, los exploradores no han querido entrar en el bosque, se muestran reticentes y nerviosos”.

     “Recorro el interior del bosque, maravillado y asombrado por el porte de los gigantescos árboles. El silencio que impera es sobrecogedor, ni siquiera los pájaros parecen querer cantar en esta soledad imponente. Mis soldados han rastreado por todas partes a lo largo de varias millas a la redonda de manera infructuosa. Pero, de pronto, lo he comprendido todo y ordeno el regreso de mis hombres a Fort Alamosa”.

     “Admirado jefe, te guardaré el secreto. Sólo yo me di cuenta del prodigio. En el centro de aquel bosque se erguían orgullosos veintidós gigantes. Ninguno de esos árboles morirá nunca de viejo”.

    

SECUOYA GIGANTE
Sequoiadendron giganteum
Secoya gigante, árbol de mamut.
Familia: Taxodiaceae.
Lugar de origen: Norte de California.

Descripción:
Árbol monoico muy longevo (puede llegar a vivir de 2.000 a 4.000 años) y de excepcionales dimensiones, pudiendo llegar a superar los 100 metros de altura. De crecimiento muy rápido en los primeros años de vida, posee un tronco grueso y fibroso de color pardo-rojizo. De joven muestra su característica forma cónica pero con la edad la copa se redondea y pierde espesor. Las hojas son persistentes de forma acicular dispuestas en hileras en espiral, de 3 a 8 milímetros de longitud y de color verde claro. De flores pequeñas agrupadas en pequeños ramilletes, las femeninas forman una especie de piña. Sus frutos permanecen varias temporadas en el árbol y maduran a los dos años. Tienen forma de piña alargada de unos 7 cm de longitud por 4 cm de ancho.

Cultivo: No necesitan un tipo de suelo en especial aunque prefiere terrenos poco calcáreos y frescos, pues necesita vivir con sustratos con cierta humedad. Resiste las bajas temperaturas, no en vano su hábitat natural se sitúa entre los 1.500 y los 2.000 metros de altitud en las sierras de California. Se reproduce mediante semillas que deberán ser estratificadas durante un mes o mes y medio. Se pueden utilizar injertos para conseguir distintas variedades.

Utilización: Como ejemplar aislado teniendo cuidado de plantarlo en un lugar muy espacioso para que pueda lucir su porte majestuoso.

Refranes y frases:
Thomas Bryan Underwood, en su libro La historia del pueblo Cherokee, escribió sobre George Gist un mestizo cherokee llamado Sequoyah (inventor de un sistema de escritura que permitió interpretar el idioma de los indios cherokee) lo siguiente:

"Aunque no hay losas de piedra sobre su tumba para conmemorar el fallecimiento de Sequoyah, el honor de su nombre y su pueblo estará siempre en las secuoyas intemporales a las que él dio nombre en el alfabeto que inventó”.

Propiedades medicinales: Tradicionalmente se usaban cataplasmas de hojas calientes en el tratamiento de los dolores de oído. La savia gomosa se ha utilizado como tónico y estimulante.

Curiosidades:
     Las secuoyas son unos árboles excepcionales que baten records tanto de longevidad como de dimensiones. A menudo a los ejemplares más majestuosos se les suele denominar con nombres de personajes ilustres como si se les quisiera dotar de un carácter humano. Veamos algunos de ellos: En el Sequoia National Park (California), se eleva el General Sherman una secuoya gigante de entre 2.300-2.700 años que tiene el honor de ser el árbol más voluminoso del mundo y uno de los más altos. Su tronco pesa 1.385 toneladas, con un volumen de 1.486,6 metros cúbicos, mide 83,8 m. de altura y tiene un diámetro máximo de 11,1 m. Pero el General Sherman no es un caso excepcional, existen ejemplares que le superan en records parciales aunque no en peso. Así secuoyas como el General Grant, Boole o Stagg tienen un diámetro mayor al de Sherman, y otras como Hazelwood, Diamond o Hart, la superan en altura. Existen noticias de secuoyas mayores que cayeron en el siglo pasado víctimas del hacha y el explosivo. Vamos a conocer la historia de una de ellas, "La Madre del Bosque":
     En 1852, unos mineros encontraron un bosquecillo de secuoyas en el condado de Calaveras (California). La noticia del hallazgo llegó a oídos del empresario George Gale. De entre todos los árboles, Gale observó un gigante de 91,5 m. de alto, 28 m. de circunferencia y asombrosamente recto y lo llamó la "Madre del Bosque". Gale vio en ese árbol un gran negocio y contrató a cinco hombres para talarlo. Pero la Madre del Bosque no murió fácilmente. Los leñadores tardaron 25 días en terminar su tarea, e incluso una vez serrado completamente, el árbol siguió en pie y todos los intentos por derribarlo fueron inútiles. Días después, durante un temporal, la secuoya empezó a gemir con el viento y finalmente sucumbió. Su caída fue oída en un poblado a 15 millas de distancia.
     Otro empresario construyó un hotel al lado de la Madre del Bosque y sobre su tocón se celebraban bailes y conciertos. Años después, nivelaron el tronco a ras del suelo y encima montaron una bolera. Triste final para uno de los árboles más impresionantes que ha visto el hombre.
     Otras secuoyas, aunque no taladas totalmente, sí fueron ahuecadas para permitir el paso de vehículos. En 1878, fue taladrada la primera secuoya en Yosemite National Park (California) un árbol muerto llamado Dead Giant, hoy en día todavía en pie, aunque en la actualidad, el paso de automóviles está prohibido.


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7 comentarios:

  1. el arbol no se llama secuoya!!!!!!
    SE LLAMA SECOYA!!!!!!!!!!!!!!!!!

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    Respuestas
    1. Están aceptados los siguientes nombres: Secoya, Sequoia, Secuoya, también los podéis llamar Velintonia, Wellingtonia, Arbol de Mamut o Gran árbol, entre otros. Elegid el nombre que más os guste.

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  2. Está la secoya, la metasecoya y las anfetasecoyas que se toman algunos.

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  3. Todos los nombres como secoyasecuoya o secoya son correctos y es verdad que es un árbol longevo y es hermoso y hay varias clases y se hacen de semillas a mi me gusta mucho y tiene algunas propiedades curativas +1

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  4. Todos los nombres como secoyasecuoya o secoya son correctos y es verdad que es un árbol longevo y es hermoso y hay varias clases y se hacen de semillas a mi me gusta mucho y tiene algunas propiedades curativas +1

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  5. Teresa, yo quiero saber más al respecto. He soñado que tenía que conseguir hojas de secoya para retardar la menopausia. Jeje. Y leyendo sus características me late que pueda ser verdad. Que sabes al respecto?

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